Empatía kinestésica | Exploración | Disposición y escucha corporal |Memorias del cuerpo
Esta investigación permitió entender la idea de danza que recoge experiencias de diferentes géneros asentadas en territorios de Colombia. Las prácticas danzarias que desarrollamos en las regiones también configuran nuestra idea de danza, cuerpo y movimiento. Quiero enunciar aquí algunos elementos clave que enmarcan el pensamiento en el que fue derivando mi pensamiento: por un lado, el reconocimiento de lo diverso, lo situado, los contextos, los territorios, el vínculo con la tradición; por el otro lado, la existencia de las danzas tradicionales colombianas al mismo tiempo que la danza contemporánea, el uso de diversas metodologías de creación, la vinculación con las historias de vida de los y las creadoras, y la evidencia de las particularidades de nuestra Colombia. Este panorama solo es posible reconociendo unas funciones dramatúrgicas que ejercen lo(a)s bailarine(a)s colombiano(a)s de la actualidad, en la creación en danza en Colombia.
Esta propuesta concibe como punto de partida la experiencia corporal, la cual se configura como un acervo de sensaciones, sensibilidades, lenguajes e (in)formaciones atravesadas por el cuerpo que somos. Conocer con y desde el cuerpo una realidad (sea cotidiana o ficcional) permite comprender el cuerpo como múltiple y cambiante, capaz de transformarse, adaptable e, incluso, determinable por el contexto, en este caso por el contexto de los procesos creativos. Por su parte, la creación en danza la definí en esta investigación como la posibilidad de construir una base expresiva compuesta de gestos, movimientos, impulsos que complejizan los sentidos, las percepciones, los significados y las interpretaciones, que traducen en experiencia corporal la relación del sujeto con la realidad. En este sentido, la manera en la que el(a) bailarín(a) produce los gestos en la escena ofrece informaciones sobre la concepción y estética en los que fue creada la obra; el gesto y el movimiento podrían, desde esta perspectiva, ser el fundamento de un tejido expresivo que se enmarca en el lenguaje, que le es propio a la escena, a los sujetos creadores, a su contexto artístico y a su contexto cultural.
Pretendí con esta investigación descubrir y describir las maneras como cada bailarín(a) construye su tejido expresivo, sus dramaturgias, los modos para generar y organizar sus metodologías compositivas y la experiencia subjetiva e intersubjetiva que permite crear la coreografía. Para analizar este tema, indago por la experiencia: experiencia corporal y sensible del(a) bailarín(a), sus elaboraciones de sentido y significados, así como la experiencia de otro(a)s sujetos creadore(a)s, otras elaboraciones de sentido, en los procesos de creación en la danza de hoy.
Todas estas maneras, decisiones estéticas, vínculos sensibles con los materiales de los procesos creativos, relaciones entre lo(a)s creadore(a)s, bailarine(a)s, referencias de toda índole que se derivan del tema de la obra, entre otros enlazamientos, se constituyen en el marco de esta investigación, como las dramaturgias posibles del(a) bailarín(a), es pues, sobre cómo estos enlazamientos se definen como dramaturgias. Es la acción en movimiento de los cuerpos la que posibilita producciones para la escena; esta acción es la búsqueda central en las dramaturgias. En suma, lo que he querido comprender dentro de la noción de dramaturgias es todo este conglomerado de aspectos y sus interrelaciones en función de las maneras en las que se organizan en una coreografía. Es por esto que me refiero a dramaturgias, en plural, aludiendo a procesos en los cuales se reconocen metodologías y modos particulares de hacer danza, de componer con el movimiento, de relacionar las producciones estéticas con los contextos habitados por este gran conglomerado y que pueden ser tan diversas como la diversidad de lo(a)s bailarine(a)s y, en general, de lo(a)s creadore(a)s.